
El día jueves 2 de Octubre, al mediodía se llevará a cabo la Asamblea de Delegados FEPUC.
El plan tentativo es abrir allí cursos de pregrado de los Estudios Generales y de las facultades de Derecho, Gestión, Psicología e Ingeniería Industrial (sin excluir aquellos dictados en el campus actual y sujeto a cambios), albergando a 3,000 alumnos.
Sin embargo, la universidad tiene la contingencia de que requiere el cambio de zonificación de “Residencial” a “Educativo”, lo cual tomaría al menos medio año y podría incluso no darse, escenario en el cual se ampliaría
Como representantes de los alumnos de
Aclaración: el proyecto NO es mover facultades enteras, sino abrir los mismos cursos de aquellas carreras mencionadas que se dictan en Pando en el “Campus Este”. Cada alumno decidiría en qué campus estudiar, pudiendo asistir a clases incluso en ambos.
El jueves 18 de Setiembre, nos congregamos un grupo de estudiantes para manifestar nuestra molesta por la distorsión e inaplicación de la ley que otorga el beneficio del medio pasaje. Los miembros de la FEPUC llegamos unos minutos tarde, acompañados de algunos alumnos independientes, miembros de Unión Estudiantil y la CUA. En el lugar, la Plaza Francia, nos encontramos con nuestros condiscípulos de Acción Crítica y del Frente de Izquierda Universitaria. Luego de establecer donde nos íbamos a instalar mientras dure la reunión en la plaza, pase como representante de la Federación a dar unas palabras en representación de la PUCP. Creo haber sido claro al expresarme, era importante para mí señalar como temas como éste trascienden banderas políticas, no podíamos enfrentar las injusticias y los abusos a la comunidad universitaria, luchando como comunistas, social cristianos, liberales o apristas, la lucha o el avance se tienen que hacer en nuestra calidad de estudiantes.
Una vez dicho lo que se tenía que decir, luego de la catarsis estudiantil, producto de las múltiples injusticias sufridas a lo largo de estos años, la dirigencia de la FEP inicio la marcha hacia la Defensoría del Pueblo. Los estudiantes de la PUCP nos ubicamos atrás de la Universidad Federico Villareal y nos dispusimos a marchar. En el proceso, tuve que ir al frente como representante de la FEPUC. Caminamos largas cuadras escoltados por la policía, nos paseamos por un Centro de Lima derruido por las obras de la Municipalidad hasta llegar a la Defensoría. Una vez ahí, algunos alumnos comenzaron ciertos disturbios que fueron rápidamente aplacados.
Los miembros de la Comisión que representaría a los Estudiantes nos reunimos y luego de entregar nuestros DNIs, sin saber si serian devueltos, nos acercamos a las oficinas de la Defensoría para plantear los puntos que nos llevaron a marchar. Ahí nos reunimos con algunos representantes de la Defensora del Pueblo, con los que tuvimos un dialogo interesante y esclarecedor. Se nos informo que en el año 2006, Beatriz Merino recomendó al Alcalde de Lima modificar la Ordenanza 104 para establecer una sanción al incumplimiento en el cobro del ½ pasaje. El resultado como ya es característico de las nada solidarias autoridades municipalidades fue el silencio. Creo que el Alcalde y su Consejo no son solo mudos, sino también sordos.
Se dejo en claro que la Defensora debiera volver a realizar otra recomendación. También se acordó mantener los canales de la defensoría abiertos, para poder transmitir las múltiples injusticias que sufren los universitarios e estudiantes de institutos. Recordemos que el Carné Universitario aun no ha sido entregado en todas las universidades y que muchos entran en marzo y lo reciben en noviembre, permaneciendo excluidos de todo beneficio estudiantil. Los presentes nos fuimos con un optimismo forzado, con la idea de: “a ver que pasa”. Por lo pronto haremos seguimiento del caso para que llegue al fin a buen puerto.
Luego de la experiencia cívico-universitaria, me doy cuenta que ir contra-corriente es necesario para lograr que la dignidad de la persona se mantenga en medio de la cotidianidad y el adormecimiento de muchos. La gente prefiere que la corriente los lleve, sin importar en que condiciones avanzan.
SECRETARÍA DE DEFENSA
A cinco años del Informe Final de
Conmemorando un año más de la entrega del Informe Final de
¿A qué condiciones nos referimos? Centralismo en extremo, exclusión social, casi nula presencia del Estado en zonas rurales alejadas, racismo, indiferencia de las clases media y alta de la sociedad, falta de atención en la calidad de servicios en las zonas alejadas del interior del país, entre otras.
En más de veintiocho años, la desatención de las demandas sociales y el olvido que sufren miles de peruanos es evidente, y al parecer, en el corto plazo, no tiene solución. La presencia de Sendero Luminoso en el interior del país se fortaleció gracias a la falta de presencia del Estado en las localidades, haciendo que su discurso reaccionario con ética propia, llegara verdaderamente a la gente, sintiendo de alguna forma, que a falta de autoridades, ellos podían reemplazarlas.
Por otro lado, las personas que habitan y habitaban en la década de los 80 la ciudad de Lima y las ciudades costeras, por lo general más prósperas que las de la sierra o selva, tomaron actitudes de indiferencia frente a los hechos todavía aislados de violencia en los primeros años de la guerra. El pensar que los problemas de nuestros hermanos del interior del país son ajenos a nosotros, fue y es un error gravísimo. No podremos definirnos como nación, a pesar de acercarnos al bicentenario de nuestra independencia, si es que no pensamos en el Perú como un colectivo del que somos parte limeños y ayacuchanos, costeños y serranos, y que no sólo para eventos deportivos debemos estar unidos.
A cinco años del Informe Final de